***************
Es como...WHOA. III parte
Al principio la información es procesada con lentitud por su cerebro, tanto, que los labios de Jared llevan un rato pegados a los suyos y todavía no es capaz de interpretar la frase. En especial lo referente a “besarte”. Jensen podría seguir en bucle intentando digerir el concepto, sino fuese porque su boca (con autonomía propia) ha decidido pasar de él y su shock, abriéndose a una lengua que tantea con extremo pudor. Con el primer gemido - “¿tuyo, mío?”- la nota invadiendo con la punta el filo de sus incisivos, buceando en el interior hasta chocar contra su propia lengua. Dos danzarinas húmedas que empujan, reciben, luchan con enfebrecido ritmo negándose una rendición.
Si el movimiento de manos empieza antes, durante o después, ninguno de los dos puede jurarlo. Sienten una camisa agarrada (Jared), dedos aferrando la nuca (Jensen), cuerpos despertándose mutuamente al calor del roce (ambos) y algo que palpita en las entrañas ¿o era más abajo? Voluntariamente se ahogan en el aliento del otro, hasta que unas dolorosas punzadas recuerdan a Jensen lo necesario de respirar y lo amargo que es separarse.
No sabe si el mareo que sufre es por la larga falta de oxigeno o por ese salvaje beso que le ha dejado con la médula expuesta y abierta en canal, pero agradece mucho, tirando a “¡gracias Dios!” estar sentado en el suelo, porque ser consciente de un Jared con rostro acalorado, emitiendo jadeos entrecortados y pequeños ojos líquidos podría ser demasiado para el poco equilibrio que le quedaba.
Si Jared tiene algún problema con el temblor de sus rodillas en tierra, la necesidad de aire para los pulmones o cualquier otra cosa, no da muestras de ello. Lo único que pueda interesarle reside en los labios de Jensen.
-Si eso es lo que tú llamas besar, no sé si aguantaré continuar.
-Ni se te ocurra…
-¿El qué?
- Pararte Jared, ni se te ocurra parar.
Lo siguiente que Jensen Ackles hace con la boca de su mejor amigo llevaría el sello de “sexo oral” en la legislación de varios países. Pero a la mierda con ello. Oficialmente su cabeza cede el dominio de su buen juicio a su corazón y las terminaciones nerviosas de su polla para que rijan sus acciones y el resto de su cuerpo. ¿Qué esta mal? También lo esta sufrir, negarlo, rechazar abandonárse a lo que lleva tres años sintiendo.Y a la mierda el “sólo somos amigos”. Y a la mierda “lo quiero, pero cómo a un hermano”. Y a la mierda añorarle cuando no están juntos (incluso en “esos” momentos en que no debería hacerlo).
Lo sabe, no quiere otra cosa que levantar la camisa de la cintura de Jared, palpar sus costados y atraerle contra su entrepierna, restregándose. Y si el descubrir que esta empalmado hace que Jared muja en su boca, que lo haga, SÓLO ES EL PRINCIPIO de lo que tiene pensando para él.
-Mmm…-ahora es Jared el que parece necesitar separarse-Mmfff …tú…par..mffff
-¿Demasiado para ti?
- No –beso- Tú … yo –dientes sobre la piel- …camfff.. -gemido-…joder… –no sabe como lo logra, pero sé separa - ¡ TE QUIERO EN
Si Jensen se planteará –alguna vez- hacer una perfecta imitación de la expresión de ansia y deseo que ve en Jared, tendría que olvidarlo de inmediato o se empalmaría brutalmente. Claro, que ese es un pensamiento que le ocupa poco la mente. Necesita de toda la atención que el tío (que muerde el nacimiento de su mandíbula, el cuello, su –“¡ah, hostia!”- pezón) le permite mantener en su intento de no romper nada, desabrochar camisas, soltar cinturones, estamparlo contra armarios y acertar a la primera al tirarle sobre la cama.
Frente a la visión de un torso desnudo y largas, kilométricas, piernas que invitan a pecar, juraría –no esta seguro- que empieza a sufrir leves señales de hiperventilación. Le jode reconocerlo, es humillante, tirando a patético, pero el chico esta consiguiendo cortarle la respiración y hacerle palpitar allá por las Tierras Que No Conocen Sol con sólo desabrocharse la bragueta. “Recordatorio: enviar fotos suyas a
-¡Eh, mundo llamando a Ackles!- Me parece que no consigo TODA tu atención, amigo. Eso me ofende. Mucho. -se incorpora- Vas a obligarme a tomar medidas más…violentas.
No la ve, pero la siente. Una mano tirando de su cintura, derribándole. Podría ofrecer resistencia o rodar para no caer encima suyo y aplastarle. Ni lo intenta. Disfruta demasiado comprobando que su pelvis se acopla perfectamente a la de Jared.
-¡Qué ímpetu, vaquero! –ríe- ¿Ahora es cuando empieza el sexo caliente entre nosotros?
-¿Ahora? –detiene las atentas labores de rastreo en su cuello- pensaba que estábamos YA en ese paso, desde lo de “te meto la lengua hasta la faringe”.
-¿En serio? ¿Eso es caliente para ti? Mmm…recuérdame que te enseñe el capitulo en que Coco –le besa despacio, suave, clandestino- explicaba la diferencia entre caliente y… tibio.
La reacción de Jared le sorprende. No contesta, no sigue el juego, sólo le mira callado de un modo tan intenso que podría convertirle en cenizas. Le afectaría, sino no llevase rato ardiendo.
-Te juro que voy a ponerte tan cachondo que tu semen va a hervir como nata líquida –exige, pide- Quítate.Los.Pantalones.
“.Joder.Cristo.Bendito ¿Quién es este tío y que ha hecho con Jared? ” El capullo parece un cachorro inocente, todo gominolas y ocurrencias preadolescentes. ¡Y una leche!, su auténtica naturaleza es la de un salido. Más exactamente, un jodido salido de instintos sátiros que ha conseguido, con una frase, ponerle al borde del orgasmo.
-Quítamelos tú –intenta que suene como un desafió, reza para aguantar las taquicardias.
La bravata se transforma en orden para unos dedos largos dispuestos a obedecer, sin demasiada prisa. Besos húmedos mapeando la falla que es su vientre, gigantescas manos que deslizan el algodón por las nalgas, dientes sin filo marcando un camino rojizo por dónde el vello se hace más espeso.
No sabe que es peor, si desear el contacto donde late su sangre o sentir –¡Madre de Dios!- como la boca de Jared cubre su polla inhumanamente despacio, mortalmente húmeda, con ritmo indolente, saboreando las primeras gotas que emergen.
Jensen mira cardiaco los ojos que observan desde abajo. Dos serpientes verdes a la caza de presa sin intención de apiadarse. Prometiendo todo lo que desea y mucho más y mucho peor. Malos propósitos que le aniquilan sin freno, succionando con devoción, como si fuese más vital que salvar cachalotes o proteger la capa de Ozono. Más importante que sus perros o la familia. Cómo, si esta noche, ÉL fuese TODO su mundo.
-Jared – le detiene, tirando del pelo. Si le hace daño no se queja- tu madre es una santa, pero TÚ -jadea- tienes boca de puta.
-Algo si, lo reconozco –enfrenta su cara, sin intentar separarse del agarre- échale la culpa a una mente calenturienta y demasiadas pajas protagonizadas por ti.
“Cabrón deja de hacerlo, deja de robarme la cordura”
-Diferentes planos, distintas situaciones, mismo final. Los dos corriéndonos hasta la inconciencia. ¿Te suena?
-Puede que me resulte familiar …
-¿Sí?
El giro es rápido, preciso, en un solo movimiento Jensen consigue incorporarse y volcar todo su peso encima de un desprevenido Jared que no lo esperaba.
-Pero tengo noticias para ti. .- susurra, le besa- Vas a relajarte y me vas a dejar hacer, gilipollas. Si crees que me voy a correr yo sólo tu estas flipando. Más de lo normal.
-Llevó flipando desde que te conozco, mendrugo -cierra los ojos al notar los dedos de Jensen cerrarse en su pene- ¿o piensas que los tíos me la ponían antes así de dura?
Se recuerda inspirar.
-¡Joder, no..ah..pares, mierda,…oh..lo de ah..no pares JODER!
Palabras rotas con un fondo de súplica.
Expirar.
Deseando, pidiendo, una mano –su mano- descendiendo hasta su polla.
-“Por Dios Jay, tócame. TOCAME”
Inspirar.
Sentir la misma rigidez en los dos, los mismos ecos de placer, mismos ritmos de tensión y lujuria.
-Dios, dios, dios, dios, dios…me..ah…corro…me…
¡Jensen!- lo nota manchando su estomago.
Expirar.
Demasiado. Todo. Fricción. Todo. Placer. Todo. Asfixia. Todo. Tú. Más.
-.Jared…te…Jared…siento- líquido flamígero cayendo en cascada.
Mueren, ambos, del todo. Sin remedio, entre escalofríos, brumas de placer y con el cuerpo gritando por el roce de sabanas. Luego, desplomarse/recoger un cuerpo carente de fuerzas. Músculos perfectos de gelatina.
-Esto ha sido…no, en serio -nunca ha visto a Jared tan guapo, tan vulnerable - estoy tiritando… por tu culpa.
-No sé si te das cuenta, pero no eres único, genio.-paga todo el aire que le queda para poder decirlo. Merece la pena, Jared vuelve a temblar.
Y el resto son gestos, caricias, el contacto de pieles quemando por sal, leche y saliva. Descansar, continuar, reconocerse como siempre, picando, bromeando, enzarzados en ese baile de dos que también dominan.
Y el resto son palabras en plan “yo duermo a la izquierda”, “ni hablar colega, ese es mi sitio”, “te jodes, esta es mi cama” “lo de joder suena bien, pero yo izquierda” “Tres palabras Jared: cómeme la polla” “¡Hecho!”.
Y el resto es una noche y muchos mañanas con ESO. ¿Amor, deseo, complicidad? Todas y ninguna, porque si les preguntaran como definirían su secreto a voces ambos prefieren otro termino más exacto, más cercano e infinitamente mejor: "Es como...WHOA."
Fin
Han sido 19.307 palabras a parir y me han dejado *aaaarf* Creo que necesito un descanso de escritura.
Edito: Recordatorio, antes de publicar repasar bieeeeeeen :)
